El preso más antiguo de España no come desde hace 50 dÃas
Lleva entre rejas por delitos menores desde 1976 y está en huelga de hambre para reclamar un tratamiento médico para la hepatitis C
Miguel Francisco Montes Neira lleva ya en huelga de hambre 50 dÃas. No recoge su bandeja del comedor de la prisión provincial Jaén II. Ni tiene intención de hacerlo hasta que no lo lleven a un hospital donde puedan tratarlo de su hepatitis C, sus dolencias en un pulmón y otros achaques. La salud del preso más antiguo de España -tiene 59 años y lleva en prisión desde 1976 casi ininterrumpidamente- es muy precaria. Su hermana Encarnación teme incluso por su vida. Es al menos la tercera vez en su larga trayectoria carcelaria que se pone en huelga de hambre.
Montes Neira le vio la cara por primera vez a un juez cuando tenÃa apenas doce años. «Fue un desgraciado accidente de juego entre chiquillos», dicen sus familiares. Después ha acumulado un voluminoso historial delictivo. Siempre delitos menores -falsedad de documentos, varias fugas de prisión, receptación, muchos robos, desórdenes públicos y desacato- y ningún delito de sangre, insisten en su entorno.
Desde que en 1976 ingresó en prisión por primera vez sólo ha pisado la calle gracias a pequeños permisos penitenciarios y de algunas temporadas en libertad condicional (la más prolongada de todas entre 1994 y 1997). Pero por acumulación de causas y penas, más de 15, volvió a prisión.
Condenas encadenadas
Su caso es tan excepcional que incluso asociaciones humanitarias vinculadas al mundo penitenciario como Coordinadora de Barrios, Enlace o Asociación Pro Derechos Humanos (APDH) han reclamado que se le conceda el tercer grado ya que se encuentra cumpliendo «una cadena perpetua encubierta», según publica el diario El Mundo.
Encarnación Montes, su hermana, insiste en que detrás de muchos de los años que lleva encarcelado Miguel Francisco hay un problema de fallos en la aplicación de la ley. En la familia están convencidos de que no se le han aplicado correctamente las disposiciones legales que regulan la acumulación de condenas, y que el preso más antiguo de España ya deberÃa estar en la calle desde hace años.
En una carrera delictiva tan dilatada en el tiempo como la suya, Montes Neira ha tenido tiempo de arrasar con buena parte del articulado de dos códigos penales distintos: el de antes de 1995 y el de después. La familia sostiene que si se hubieran aplicado correctamente las disposiciones transitorias y se hubieran sumado bien las condenas ya estarÃa libre. En la APDH hablan incluso de «acumulación bárbara de condenas probablemente mal sumadas».
En la cárcel existen protocolos muy estrictos de control de la salud cuando un recluso se pone en huelga de hambre que se están aplicando Manuel Francisco. Aunque coma no saciará su hambre. Hambre de libertad.
25.06.09 - JUAN ESTEBAN POVEDA | JAÉN /www.ideal.es










